Instituto Cristífero

“Para ser testimonio del Amor del Padre para y desde el mundo”

Pinceladas bíblicas cotidianas

Lunes 19-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jueces 2,11-19 / Salmo 105,34-35.36-37.39-40.43-44 / Mateo 19,16-22

Este pasaje evangélico en el que Jesús, a quien quería ser perfecto le señala el camino de la perfección cristiana, un camino que no a todos sus seguidores se lo pide; pero sí a todos sus seguidores les pide que el Dios, el Absoluto, el motivador de sus vidas, sea Dios, el Dios verdadero, y no otros dioses que se van inventando.

En la historia de la salvación encontramos que el pueblo de Dios liberado de la esclavitud de otros dioses, cae nuevamente en dioses que se fabrica.

Hoy no decimos que los cristianos aferrados al dinero, al placer, sea realmente que se fabrican dioses; en la práctica sí, le dan la espalda a Jesús en su evangelio, en sus orientaciones. Esto acontece aun con cristianos que practican actos religiosos cristianos, como el participar de la misa, pero después siguen las costumbres como viven los que no creen, porque todos lo hacen. Los jóvenes, porque todos pasan noches en los boliches, hijos de hogares cristianos también lo hacen, y así caen en la idolatría de la droga; y esto trae la corrupción de su propia vida.

Jesús los ha llamado, como lo hizo con el joven del evangelio, pero prefieren seguir haciendo lo que hacen los demás. Los padres tienen que pensar si aman verdaderamente a sus hijos, pensando que los boliches son centros de corrupción y muerte para sus hijos, porque la droga mata. Y no pueden contentarse con lamentarse, sino ejercer su amor de padre en la educación de sus hijos, son severidad y ternura. Ese es el verdadero amor de padres para con los hijos. Entonces pueden mirar con alegría a sus hijos y no con tristeza de amaneceres domingueros que vuelven a sus casas más muertos que vivos.

En la tristeza de Jesús que miró que ese joven se fue triste porque estaba apegado a sus bienes, he pensado en la tristeza de tantos padres de familia. En un mundo que se dice cristiano, la madrugada de los domingos hay angustia por la corrupción de la droga.

Reaccionemos, aun con mucho sacrifico, pero salvaremos a nuestra juventud de la muerte misma.  

Domingo 18-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Jeremías 38,4-6.8-10 / Sal 39,2.3;4.18 / Hebreos 12,1-4 / Lucas 12,49-53

El fragmento del evangelio de hoy es un poco extraño en el lenguaje, pero muy claro el anuncio de la Buena Noticia. Jesús con la expresión que le sale de un corazón angustiado porque todavía no ve el resultado por el cual ha venido al mundo.

Si fuera un simple incendiario, la expresión de Jesús “he venido a traer fuego a la tierra y qué quiero que ya estuviera ardiendo”, diríamos que esto es una locura. Pero Jesús tomó esta figura del fuego por sus efectos benéficos, aun aquellos negativos como es el fuego que destruye. Pero en el caso de Jesús lo que destruye es lo malo. Y este fuego lo comenzó a encender para el mundo entero con su muerte y resurrección. Su muerte nos ha beneficiado, porque fue el momento de incendiar el mundo con el fuego del amor, de la purificación, de una renovación de lo viejo para presentar lo nuevo, de la salud de la vida frente a todos los males. Con la muerte de Jesús pasamos de la muerte a la vida con la resurrección.

Y la segunda expresión de que él no vino a traer la paz, la armonía, sino la división, él murió por la paz, pero no la paz, la unidad de la sangre. Por eso aun en una misma familia de sangre, cuánta división, en un mismo pueblo. No es entonces la paz una fuerza, una unidad que surge naturalmente, viene de lo Alto; es fruto también del fruto que Jesús vino a traer a la tierra, es el amor.  

Trabajemos y anunciemos el fuego que Jesús vino a traer a la tierra con nuestro testimonio y nuestras palabras.

Sábado 17-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Josué 24,14-29 / Salmo 15,1-2a.5.7-8.11 / Mateo 19,13-15

Todos los días la primera lectura y el salmo, están elegidas con una coherencia con relación al evangelio. Hoy de un modo destacable, con claridad meridiana, esta esta coherencia, la primera lectura y el salmo nos llaman a tener como un punto de referencia de nuestra vida, como gozo, como amor, vivir como enamorados de Dios.

Jesús en el evangelio, hasta con un gesto, pone en el centro de la reunión a un niño, que en esa época no tenían ningún valor social ni familiar. Y reafirmó una vez más en forma taxativa, terminante, que la espiritualidad de la infancia espiritual es la espiritualidad central y fontal de la vida cristiana; no es una devoción siguiendo una enseñanza de santa Teresita.

Si no vivimos como niños en nuestras relaciones humanas, relación con Dios, con los demás, y hasta con las cosas. Para el niño lo importante no son los juguetes, o a veces la comida, lo importante es papá y mamá. Para nosotros a la manera de Jesús, tenemos que vivir dependientes del Padre Dios.

Jesús nace hace sino lo que le dice el Padre, nada enseña sino lo que el Padre le enseña. Jesús no solo enseña la infancia espiritual, sino que la vive.  

Viernes 16-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Josué 24,1-13 / Sal 135,1-3.16-18.21-22.24 / Mateo 19,3-12

El evangelio que hoy leemos nos presenta en síntesis el tema vocacional. A Jesús le presentan el tema del matrimonio, y él reafirma la unidad hecha en Dios; y que Dios por medio de Jesús, une a dos personas en comunión, y la respuesta de esas dos personas es la fidelidad al proyecto de Dios.

A su vez Jesús, a propósito del matrimonio, habla de otra vocación más allá del matrimonio, no contra el matrimonio, pero sí a una comunión con Dios por Jesucristo, radicalizada en la entrega, en la respuesta. Es entonces la fidelidad a los compromisos de esta entrega, al compromiso del seguimiento de Jesús en forma total y totalizante; y la respuesta de la persona llamada a esta vocación, es también la fidelidad al llamado de Dios.

Las dos vocaciones, matrimonio y virginidad, asumidas las dos por el llamado que Dios hace, necesitan una preparación. La deuda pastoral de la Iglesia a lo que llamamos celebración del matrimonio, todavía se adeuda. No se prepara suficientemente al sacramento del matrimonio, a tal punto que algunos llegan a contraer matrimonio por la Iglesia sin saber qué están celebrando, a tal punto que muchos matrimonios son nulos, como sería nula comunión sacramental si no se supiera qué se está recibiendo.

A quienes van a contraer matrimonio les pido que se preparen pidiendo una catequesis suficientemente profunda, como para poder llevar después el compromiso del seguimiento a Jesús en fidelidad, para una y otra vocación. 

Jueves 15-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Apocalipsis 11,19a;12,1.3-6a.10ab / Salmo 44, 10bc.11-12ab.16 / 1 Corintios (15,20-27ª / Lucas 1,39-56

Todas las palabras que hemos escuchado y que se relacionan con la festividad que estamos celebrando de la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos, la resumiría en una palabra: triunfo. Hoy celebramos el triunfo eterno de María; una mujer históricamente sencilla y pobre, humillada en la muerte de su Hijo, hoy la contemplamos triunfante, y por toda la eternidad, como la mujer modelo de toda creatura humana, toda poderosa con el poder del amor de Dios, feliz y dispuesta a hacernos felices a todos los seres humanos, sus hijos.

Contemplar a María hoy triunfante, es proyectar ese triunfo a cada uno de nosotros, los bautizados, que vivimos el bautismo con fe, viviendo el ya de la eternidad aunque todavía no. Santo Tomas decía que el bautismo es el comienzo de la vida eterna, de la vida feliz. Tenemos entonces la certeza de que si somos fieles al proyecto de Dios, esto que hemos comenzado, va a llegar a su plenitud en forma idéntica a la que hoy celebramos en María.

Tenemos que pensar cuál es la raíz de esta felicidad y triunfo de María. Y es en la medida que estemos en comunión con Jesús; tomamos así el camino de la felicidad. ¿Quieres ser feliz?, busca y encuéntrate con Jesucristo, quien te va a transformar en un hombre o mujer feliz, anticipando y viviendo en esperanza la felicidad eterna.

Les aconsejo iluminar el presente de cada instante con el futuro que nos espera, contemplando a María junto a su Hijo resucitado. Este es nuestro destino. Pensemos con frecuencia en nuestro destino feliz. La fe descubre la realidad de nuestra vida, del destino señalado por Dios.

Los cristianos somos profetas del futuro de la vida, y tenemos que ser testigos, a un mundo que busca la felicidad en las cosas pasajeras, de que la felicidad es vivir de fe en fe con los ojos fijos en Jesucristo, como lo vivió María y lo contempla por toda la eternidad.

Miércoles 14-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 34,1-12 / Sal 65,1-3a.5.8.16-17 / Mateo 18,15-20

Según la terminología de la moral cristiana este texto del evangelio es el texto de la corrección fraterna; yo lo llamaría el texto de la reconciliación fraterna, del reencuentro fraterno. Si en las comunidades se asumieran los desencuentros, los enojos, los conflictos, que van creando malestar, las divisiones a veces por tonterías, divisiones por pensar distinto, y frente a los conflictos se pusiera en práctica lo que nos pide Jesús de reunirse y hablar con el hermano, y entenderse, aun cuando cueste, tenemos que emplear este método.

Jesús dice incluso si no nos atienden, si nos rechazan, por el bien del otro, traer testigos y hablar; él insiste en que no pasemos de largo sin hablar con quién tenemos un conflicto.

Yo creo que la Iglesia entera se evitaría desuniones, malestares, divisiones, hasta herejías, si viviéramos lo que podríamos llamar este método de reconciliación, de reencuentro que nos enseña Jesús.  

Martes 13-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 31,1-8 / Dt 32,3-4a.7.8.9.12 / Mateo 18,1-5.10.12-14

Si hay una enseñanza de Jesús clara, terminante, es la de la infancia espiritual. Llega Jesús a afirmar que si no estamos animados por esta espiritualidad de la infancia espiritual, no entramos en el Reino de los cielos.

Lo más sintético, sencillo y concreto que podemos reducir la infancia espiritual, a una confianza ilimitada en el amor de Dios para cada uno de nosotros como Padre. La figura es el niño; si hay alguien que le da seguridad, si hay un momento en el que se siente seguro, es cuando está en los brazos de su padre o madre.

Esta es la relación que tenemos que tener para con Dios: confianza ilimitada, como la tuvo Santa Teresita del Niño Jesús, que no inventó esta infancia, sino que la descubrió como la síntesis de todo el evangelio, como la característica de ser cristiano. Llegó a decir que de Dios se obtiene, lo que Dios espera, confianza sin fronteras. Pidámosle a ella la gracia de vivir lo que ella descubrió en el evangelio, e ir contemplando, meditando, las actitudes de confianza que va enseñando Jesús con relación a su Padre.

La parábola del hijo pródigo bien se puede llamar la parábola del Padre Dios. El hijo que se había ido dándole la espalda a su padre, no tuvo temor o de duda si lo recibiría su padre cuando decidió volver; y el padre lo recibió con fiesta. Esta es la actitud de Dios cuando giramos 180º y nos convertimos a él aun cuando hayamos pecado.

Estar en una actitud constante de volvernos a él con la seguridad de que estamos volviendo a quien nos cuida, a nuestro refugio, nuestra seguridad, en el camino hacia la felicidad eterna.

Domingo 11-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Sabiduría 18,6-9 / Salmo 32,1.12.18-19.20.22 / Hebreos 11,1-2.8-19 / Lucas 12,32-48

Jesús en el fragmento del evangelio de hoy nos hace una advertencia muy severa, que estemos prevenidos preparando a cada instante el momento del paso en esta historia, de este mundo a la realidad eterna del cielo que nos espera; no con temor, pero sí con seriedad y prudencia, porque ese paso será imprevisto. Aun cuando se esté esperando la muerte, el instante no lo sabe nadie, sino Jesús que nos espera para darnos el premio que vale la pena recibir.

En versículos anteriores advierte también sobre el apego a las riquezas, a tal punto que llega a exponer el ideal que él personalmente vivió: despojarse de todo, hasta del sustento. En la historia de la Iglesia, este tema del ideal en la pobreza, en el despojo, siempre hubo grupos de cristianos que lo practicaron, hasta hoy.

Siempre hay Congregaciones que viven de la Providencia; reciben nada más que lo necesario para el día. He conocido una Congregación de Religiosas que atienden enfermos, y los atienden con lo que reciben en el día, en la ciudad de La Plata.

Esto hechos y este evangelio deben conocerlo los que viven acumulando para asegurarse un buen pasar. Según el evangelio de Jesús vivir acumulando no es propio del cristiano, es más bien anticristiano; aun de los bienes que tenemos, tenemos que usar, pensando en el presente y en el futuro de nuestra vida, lo necesario, y el resto compartirlo. Compartir es cristiano; acumular es anticristiano.

Sábado 10-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: 2 Corintios 9,6-10 / Sal 111,1-2.5-6.7-8.9 / Juan 12,24-26

Todos nosotros tenemos un enano pretencioso en el fondo de nuestro corazón. Queremos ser cristianos, seguir a Jesús, pero por caminos que se nos ocurren a nosotros, y no por los caminos de Dios. El Padre Dios precisamente porque nos quiere sus hijos, nos ha enviado a su Hijo para que nos enseñe el camino de la vida, de la verdad de la vida.

Para superar nuestras malas tendencias, pretender vivir una vida de perfección, necesitamos del mismo Dios, necesitamos del mismo Espíritu Santo que recreó a Jesús crucificado para hacer posible en nosotros el ir viviendo como semilla, como simples brotes la nueva vida perfecta de hijos de Dios.

Esto supone vivir la paradoja que vivió Jesús en la crucifixión. Fue el momento cumbre de rechazo de los hombres, del fracaso de la historia de Jesús ante la humanidad. Pero fue el momento cumbre de la gloria de Jesús, de la aceptación de Jesús, de la alegría de la vida en Jesús

El camino de sufrimientos, de oscuridades, de rechazos, no es que los mande Dios, sino que son consecuencia de una humanidad empecatada que le dio la espalda a Dios.

San Pablo llega a decir que si morimos con él, resucitaremos con él. En nuestro bautismo hemos sido transformados en criaturas nuevas. Ya podemos vivir, no en plenitud, pero sí como una semilla que produce brotes de algo nuevo; y esto es la vida cristiana. Pero necesitamos estar en permanente comunión con Jesús que nos infunde el Espíritu del Padre Dios.

Para no perder el rumbo, tenemos las prácticas cristianas: la oración, los sacramentos, para ir fortaleciéndonos y creciendo en la vida cristiana, para dar muchos frutos. ¿Cuál es el fruto de esta vida cristiana?, el cielo.  

Viernes 09-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio 4,32-40 / Sal 76,12-13.14-15.16.21 / Mateo 16,24-28

Jesús nos invita a tomar la cruz y seguirlo. Esta invitación es muy conocida, solamente Dios sabe en qué medida practicada, pero tengo la impresión de que muy poco comprendida. Jesús con lenguaje semita, en esta frase de tomar la cruz de cada día y seguirlo encierra todo el proceso de la vida cristiana, que es un proceso pascual, proceso de muerte y resurrección.

Dentro mismo de nuestra historia, ese proceso se va comprendiendo a la luz de la fe en la muerte y resurrección Jesús. Seguir a Jesús hoy es seguir a un crucificado resucitado; a un crucificado y muerto en cruz por nosotros, y resucitado por el Padre Dios para nosotros como salvador. Y hoy vive glorioso dispuesto a transformar toda nuestra vida en una pascua personal.

Esto se realiza ofreciéndole a Jesús nuestros actos de vida, nuestras penas y alegrías, nuestras desesperanzas y esperanzas, nuestros fracasos y triunfos; todo aquello que constituye nuestro vivir diario. Ofrecerle también nuestra muerte; si morimos por él y con él, resucitaremos por él, en él. Así toda nuestra vida se va transformando en una semilla pascual, semilla de resurrección.

Ese proceso de pascualización de nuestra vida, convierte el seguimiento, aun en las cruces más pesadas, de sobrellevarlas con esperanza y alegría de saber que es el camino de nuestro triunfo, de la pascua final, el cielo

Jueves 08-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 20,1-13 / Salmo 94,1-2.6-7.8-9 / Mateo 16,13-23

Atentos a la primera lectura y protestaban por ello, en lugar de recurrir con confianza a Dios como recurrieron Moisés y Aarón, que postrándose en tierra suplicaron agua para el pueblo.

Hoy creo que los pastores y todos aquellos cristianos que tenemos la gracia de ir conociendo quién es Jesús para nosotros, tenemos que orar mucho, no solamente por los no creyentes, sino también por miembros de Iglesia que se dicen cristianos pero desconocen prácticamente quién es Jesús para ellos. Tienen nociones muy borrosas recordando algo que oyeron en la catequesis de primera comunión. Pero a los cristianos con cierto estudio, así sea secundario y tanto más universitario, ¿de qué les sirve ese conocimiento?, más bien para caer en perder la fe en Jesucristo.

Es un momento que si queremos ser una Iglesia en salida, tenemos antes pensar qué vamos a llevar en esa salida. Las comunidades cristianas de hoy tienen que buscar medios, estrategias, modos de ir conociendo a Jesús, y no quedarse con nociones infantiles.

Así se comprende que para la gran mayoría de los cristianos Jesús es un objeto de culto, pero no una fuente de agua viva como él lo expresó; Él quiere darnos su vida. Se participa de la eucaristía, pero si no se conoce quién es Jesús, esa eucaristía queda reducida a un acto religioso y haber tomado la hostia, pero no alimentarse con la misma vida de Dios.

¿Qué le falta al pueblo de Dios para ser fiel al llamado de Dios para ser su pueblo, su Iglesia? falta catequesis de adultos, catequesis desde la adolescencia hasta la ancianidad, para ir conociendo, no fórmulas, sino la persona de Jesús.

Les recomiendo los libros sobre Jesucristo de un autor actual, el padre José Antonio Pagola. En la biblioteca de un hogar cristiano no pueden faltar libros que hablen sobre la vida y las enseñanzas de Jesús para poder vivir de acuerdo a esto. La voz de orden es esta: Jesús hoy también pregunta a todo cristiano, a toda comunidad ¿qué dices de mí, me conoces?

Miércoles 07-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 13,1-2.25–14,1.26-30.34-35 / Salmo 105,6-7a.13-14.21-22.23 / Mateo 15,21-28

Esta escena que nos presenta hoy el evangelio es paradigmática con relación a la fe cristiana. La escena es la de Jesús yendo a territorio pagano, y una mujer pagana, no del pueblo religioso de Israel, le pide la sanación de su hija enferma. Jesús sigue el camino como si no la oyera. Por la insistencia, Jesús le da una negativa rotunda, siguiendo la cultura religiosa del pueblo de Israel; ella es pagana y no tiene relación para las cosas de Dios.

La mujer no obstante esa negativa, insiste demostrando que cree en el poder de Jesús. Entonces Jesús acepta la petición y realiza el  milagro, porque la mujer manifestó ante él y sus discípulos, una fe plena en él. Jesús en esta escena derriba para siempre la frontera de lo sagrado; ya no hay que ir a Jerusalén. Hay que tener fe en él, y lo expresa operando el milagro. En él la cananea encuentra el poder de Dios; ante los discípulos se manifiesta que él es el templo de Dios.

Tenemos que vivir de fe en fe en él como nuevo templo, como el Señor, como el Dios hecho Hombre. Cuántos hoy cristianos con no suficiente fe practican actos religiosos, incluida la misa, pero no llegan a hacer comunión con Jesús, no toman contacto con él, porque han ido a misa para practicar un acto religioso, pero no hay encuentro con él.

El encuentro con Jesús es lo que sana, santifica y salva, sea quien fuere. Por eso también hoy que se reúne tanta gente en los templos de san Cayetano pidiendo, y con razón, lo mínimo necesario para vivir en dignidad, también tienen que, de ese encuentro con el santo, llevarse aumento de fe. Oremos acompañando a tantos sacerdotes y obispos que tratan de hacer una pastoral de iluminación de ese pedido, con la fe en Jesucristo. El santo intercede ante el poderoso que es Jesús.

Martes 06-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Daniel 7,9-10.13-14 / Salmo 96 / 2 Pedro 1,16-19 / Mateo 17,1-9

Hoy 6 de agosto en donde hacemos memoria de la pascua del hoy san Pablo VI, tenemos la festividad de la Transfiguración del Señor Jesús en el Monte Tabor. Festividad en que celebramos el momento que se abrieron los cielos y se oyó la voz del mismísimo Padre Dios, que presentó a su Hijo Jesús como el Hijo primogénito, predilecto. Lo presentó para pedirnos a nosotros que lo escuchemos.

Dios mismo señala cuál es la misión de Jesús, el Verbo de Dios encarnado en las entrañas de María Santísima; es enseñarnos, manifestarnos el misterio de Dios y el misterio del ser humano. Es enseñarnos el camino de la salvación eterna; nos enseña que con su muerte y resurrección ha vencido el peor de los males que le puede legar a la humanidad, la muerte. Solo pide fe en él; fe en su Palabra.

Pienso que el núcleo de esta manifestación de Dios y transfiguración de Jesús, es que lo escuchemos. Hoy animados por el Espíritu Santo que nos infunde Jesús desde el Padre Dios, encontrar a Jesús, escuchar a Jesús, tomar el camino de la salvación haciendo lectura orante del evangelio.

El evangelio no es un libro de curiosidades, de un sabio de siglos pasados; en él encontramos la misma Palabra de Dios, su Hijo, que al escucharlo enciende en nosotros la luz de la fe. Jesús es el iniciador y perfeccionador de la fe.

El cristiano que no escucha a Jesús, a poco tiempo, de ja de ser cristiano, pierde la fe; porque no basta que Jesús siembre la fe, la hace crecer, perfeccionar, en tanto en cuanto tratemos con él escuchando sus mociones a través del Espíritu Santo.

Persona cristiana o comunidad cristiana que no escucha a Jesús asiduamente, pierde la fe, aun cuando siga haciendo prácticas cristianas. Esta festividad es de agradecimiento inmenso al amor del Padre Dios que nos ha enviado a Jesús, y el compromiso de escucharlo asiduamente.

Lunes 05-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Números 11,4b-15 / Sal 80,12-13.14-15.16-17 / Mateo 14,13-21

¿Escuchamos el clamor de Dios a favor de los pobres?, ¿las comunidades cristianas escuchan a Jesús que ante la crisis actual repite: denles ustedes de comer? Compartan lo que tengan; y hay algo que no se piensa. Si las comunidades cristianas compartieran la Doctrina Social de la Iglesia, hacia dentro de la comunidad y hacia fuera, hoy no habría hambre en la Argentina, porque pan y riquezas hay en abundancia, dinero hay pero está en unos pocos. Falta la formación del compartir y cómo compartir; falta una ciudadanía cristiana formada en la dimensión política con valores evangélicos, valores humanos y humanizadores, que se los encuentra en la Doctrina social de la Iglesia.

El Magisterio social de la Iglesia católica es riquísimo, pero ha quedado en los libros, o a lo sumo se expone en una semana social o conferencia; pero yo digo que no ha salido a la calle, está encerrada en el conocimiento de unos pocos. Y pastores y fieles han dejado de organizarse para formar aun ya desde adolescentes en la Doctrina Social para ir a la raíz del mal, de la injustica.

No basta quedarse en lamentos ni tampoco en rezos, ni en ayudas. La deuda interna de la Iglesia es lo que señalaba san Pablo VI y san Juan Pablo II, que han enseñado a los laicos a que deben formarse en el vasto campo de la política, no solamente para saber votar sino para que surjan dirigentes que gobiernan con justica en un compartir fraterno de bienes.

No esperemos peras del olmo; no esperemos de gobiernos animados por ideologías, que erradiquen la injusticia social. Esto no es hacer política partidaria, sí, es hacer política. Aquel que diga que la religión y la política no tienen nada que ver, se deja llevar de un engaño inventado por las mismas ideologías; para atacar a la Doctrina Social de la Iglesia han inventado el slogan “la religión no tiene que entrar en política”; ¿qué biblia leen? Toda la biblia esta cursada por un Dios que hace política para el bien de su pueblo, y que clama por el bien de los pobres que carecen de lo mínimo.

El compromiso político es un compromiso bautismal, porque el cristiano es cristiano para ser levadura en la sociedad de la paz, que se construye con justicia, libertad y amor. 

Domingo 04-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Eclesiastés 1,2;2,21-23 / Salmo 89 / Colosenses 3,1-5.9-11 / Lucas 12,13-21

Todo pasa en la historia humana; por eso que todos buscan seguridad. Porque aun cuando no se tenga conciencia, cuando no se crea que estamos hechos para la eternidad y no para el tiempo; todo lo que es temporal no tiene raíces eternas, sino raíces superficiales. De ahí la comparación en la Sagrada Escritura que los seres humanos junto con toda la creación es como flor de un día.

Esta mirada pesimista, es realista. Y como Dios es el ser más real, nos ama y nos ha dado un seguro: Jesucristo, su Hijo. Ha sido enviado por el Padre Dios para que vivamos con seguridad total, siempre y cuando lo aceptemos, porque Él es el camino de la vida, la verdad de la vida, la vida misma. Aceptando a Jesucristo no quedamos muertos, pasamos por la muerte.

Es fundamental encontrarse con Jesucristo para que nos oriente sobre cuál es el proyecto sobra cada uno de nosotros, no nuestros proyectos. Jesús en la parábola a aquel que quería asegurarse su existencia cómoda, sin preocupaciones y que había puesto su seguridad en el dinero, le muestra que es una tontería.

Jesús que sabía cuál que su misión era que el hombre encontrara su vida, su felicidad, que lograra su eternidad, le exige fe en Él. Y a quienes responden a este llamado de fe, le dice que su fe los ha salvado. Vivir de fe en fe con los ojos fijos en Jesús para descubrir que quiere el Padre Dios sobre cada uno, lo que se llama la vocación.

Hoy en el día del presbítero, del sacerdote pastor, pensemos que el tema vocacional como primera instancia es hacer conocer a Jesús, sobre todo en la edad de las decisiones, de las opciones de vida. La pastoral vocacional pasa por la adolescencia, y la primera instancia es que se encuentren con Jesucristo, y el modo concreto es la lectura orante del evangelio para que vayan encontrando a Jesús, su salvador, su seguro y refugio.

Sábado 03-08-2019

Textos bíblicos para leer orando: Levítico 25,1.8-17 / Salmo 66 / Mateo 14,1-12

En el evangelio de hoy con el martirio del profeta Juan el Bautista, que alabó tanto Jesús, y cercana la festividad de los 4 beatos mártires riojanos –Angelelli, Carlos, Gabriel y Wenceslao-, una breve reflexión sobre la muerte martirial en el pensamiento de Dios y en el pensamiento de los hombres y mujeres que intervinieron.

En esta tierra triunfaron los que los mataron; triunfó el odio, la cobardía, la envidia, y apareció a los ojos de los hombres un fracaso. Sin embargo para Dios y para los que tenemos fe cristiana, es el triunfo, el triunfo eterno, porque participan de la muerte y resurrección de Jesús.

Lo mismo aconteció con María Santísima; junto a la cruz de su Hijo fue la mujer fracasada, una madre humillada; pero ante el proyecto de Dios se constituyó en la Madre universal por toda la eternidad.

Esto siempre acontece cuando obramos según el proyecto de Dios, ante los ojos de Dios y no ante los ojos de los hombres y mujeres de este mundo. Así, siempre triunfamos. Los mártires que recordamos anunciaban la verdad desde el amor, por el bien mismo definitivo de quienes los mataron.

Recordando una de las frases de Angelelli al hacer memoria de los tres compañeros, dijo: qué difícil es ser cristiano, porque aun cuando los enemigos los maten, tenemos que perdonar y orar incluso por quienes nos persiguen. Pero tenemos los pies en la tierra y tenemos que condenar el mal que hacen.

Esto aconteció en Juan el Bautista. Jesús alabó la actitud de Juan el Bautista como el gran profeta, pero a su vez condenó a Herodes. Esto es lo que tenemos que aprender: condenar el pecado pero no al pecador. 

Domingo 28 de julio de 2019

Dios es totalmente diferente a todos nosotros.  Es imposible comprender a Dios que nos salva eternamente. Y por eso a veces nos comportamos como indiferentes o contrarios. Él nos sigue amando y buscando  una respuesta de cada uno de nosotros porque no quiere que nos condenemos . Dios no condena a nadie. Dios quiere que nos amemos cuidándonos y que nos amemos creciendo en el amor a Él.Tenemos que creer que Dios nos ama y para esto necesitamos fe. Jesús vino para encender la luz de la fe en el corazón de todos los hombres. Si  no tenemos una brizna de fe no entendemos que Dios sea amor. El amor sin fe se crea absolutos pero más bien esos dioses, ídolos, aplastan al hombre. Por eso que tenemos que cuidar la fe y pedir el crecimiento de la fe. Porque ni la misma Palabra de Dios ni la Palabra de Dios no la entendemos sin fe. Si se lee la Biblia sin fe, simplemente como palabra humana, encontramos afirmaciones maravillosas y también estupideces o errores, porque la Biblia no es un libro científico ni es una simple historia. La Palabra de Dios está colmada y rebasa el mensaje de Dios. Jesús habló con palabra humana por eso presentó la Palaba de Dios con sencillez para que la pudieran aceptar aún los más sencillos pero siempre pidió fe . A su vez Él expresó en comparaciones que hemos leído estos días que la Palabra de Dios no es comprendida de la misma manera por todos y es aceptada de acuerdo a la fe que se tenga en Él. De acuerdo a la fe que tengamos vamos a penetrar en la densidad de Dios, nadie agota el mensaje de Dios. Jesús enseñó con sencillez la manera de orar, entonces no se aprecia el Padre Nuestro. Es la oración que más se reza, pero es la que menos penetra en el corazón del que la recita. Son pocos los que contemplan cada una de las invocaciones y de las peticiones. La primera palabra “Padre”, nos dice que seres simplemente humanos como nosotros , tenemos a Dios como Padre. Tenemos que orar el Padre Nuestro meditándolo,no simplemente recitándolo, pasar horas meditando: “Padre”.

Sábado 27 de julio de 2019

Esta parábola del trigo y la cizaña la vivimos en toda la historia de la iglesia. Ni bien aparece la iglesia en Pentecostés aparecen los falsos profetas y aparecen como una novedad interpretando la verdadera Palabra que Jesús nos transmitió a su manera, de acuerdo a su mentalidad, su cultura y por eso Jesús dejó testigos que lo habían oído , que Él les había enseñado personalmente. Por eso que siempre hay que volver y chequearnos con la enseñanza de los apóstoles, los primeros testigos, no para copiar , sí el contenido de las prácticas que dejó Jesús.  En la misa la comunidad de la Iglesia a través de los siglos , para apreciar por así decir más y más lo que significa la eucaristía para nosotros, la ha rodeado de signos secundarios pero que a veces oscurecen el verdadero signo : pan y vino, en la práctica de una comida. De ahí que durante todos los siglos hay diferentes manifestaciones de la misa. Pero para que sea la misa dejada por Jesús, no puede faltar ni el pan ni el vino. Hay ritos en al Iglesia oriental, en la Iglesia africana que sólo lo entienden los orientales y los africanos pero podemos participar por el momento  de la consagración del pan y el vino y la comunión. Esto nos hace pensar que no debemos distraernos por signos secundarios, ni ocultar el signo que nos dejó Jesús: pan y vino y por estos signos se hace presente El. El capítulo 6 del evangelio de San Juan fue la primera catequesis de la eucaristía que hizo el mismo Jesús. Es bueno quedarnos con alguna manifestación de esa catequesis  para introducirnos en la realidad misteriosa, por ejemplo "Yo soy el Pan del Cielo para la vida del mundo", para todo el mundo, pero la vida donde nos alimentamos en la misa .Si uno lo quiere reducir a lo más sintético: Jesús nos alimenta con su Persona. Esta es la maravilla, como es el misterio, se requiere fe en El porque El lo afirmó. Pueden venir otras disquisiciones  de los teólogos pero parten de esta realidad: El es Pan del Cielo para alimento de nuestra propia vida de fe, de la vida cristiana, vida de Dios. El Hijo de Dios alimenta a los hijos e hijas de Dios. 

La idea madre es : Voy a alimentarme con el mismísimo Jesús muerto y resucitado.

Miércoles 17 de julio

El primer versículo que hemos escuchado de este fragmento del evangelio de Jesús es un reflejo de la ternura de Jesús para con su Padre y para con nosotros. Cómo se alegra el Padre Dios de que se manifieste a los sencillos, a los que están con esa disposición de escuchar a Dios . Por más sabio que fuese el hombre, para escuchar a Dios tiene que estar dispuesto , no ser engreído . Por eso es que Jesús termina este fragmento con una sentencia : solamente Dios puede enseñar quién es Dios y por eso envió a su propio Hijo, no para hablar de Dios desde lejos, sino para hablar con toda claridad y sencillez. Sólo Dios puede hablar en forma exacta de Dios.

En el Antiguo Testamento se vislumbraba que Dios es tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.Y tuvo que venir el mismo Dios y en los labios de Jesús se fue manifestando que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo.  Dios que se revela por Jesús, envía como lo prometió , al Espíritu Santo que nos hiciera capaces de aceptar la fe, el misterio de Dios. De ahí que Jesús es el iniciador de la fe y el que lleva a plenitud la fe.  Por eso es que no tenemos que olvidar la oración del cieguito Bartimeo : “Creo Señor pero aumenta mi fe”. La fe es un don, un regalo que nos hace Dios. Cuidar la fe es escuchar a Jesús que nos está enseñando. Toda palabra que viene de Jesús tiene que ser recibida con fe.

¿Quién se logra como santo? El que de fe en fe vive con los ojos fijos en Jesús, aceptando su Palabra y haciéndola vida en nosotros.

Martes 16 de julio de 2019

Este fragmento , para comprenderlo, lo tenemos que poner en el pensamiento de Jesús. Jesús vivía su vida histórica con los ojos fijos  en su Padre Celestial y todo lo que realizaba era en vista a la realización del Reino de los Cielos.

El Reino de los Cielos no está acá, pero desde acá Jesús y nosotros con Él vamos construyendo el Reino. Jesús vivía del fin de la historia y del principio de la Vida Nueva.

En términos teológicos obraba con un horizonte escatológico. No negó en ningún momento la maternidad de María pero destacó que la misma maternidad histórica tiene la plenitud hasta del  gozo de María como madre y Él como Hijo del Padre Dios. Es decir , ya está viviendo  lo que anticipó que la plenitud de su misma humanidad se iba a realizar cuando resucitara.

Debemos vivir teniendo en cuenta la realidad de lo que nos espera y proyectando nuestra vida actual en vista a lo que nos espera.

Pablo decía:  "No tenemos ciudad permanente". Vivimos el más acá como una especie  de previa del gozo eterno, transformando nuestra historia en una vida nueva.  Los lazos de la carne, vividos desde la Fe  en Jesús Resucitado  se van elevando, santificando.

Vamos sembrando la gloria eterna cuya plenitud gozaremos cuando dejemos esta vida para vivir en la otra. Pero no en forma alienante. El más allá se construye en el instante de lo temporal, en el más acá. Al cristiano que vive de Fe en Jesús , muerto y resucitado, el instante histórico temporal, le va dando valor de eternidad. Entonces no se teme a la muerte. Los antiguos monjes se saludaban diciendo: "Hermanos, moriremos pero viviremos felices eternamente"

Lunes 15-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Éxodo 1,8-14.22 / Sal 123,1-3.4-6.7-8 / Mateo 10,34–11,1

El evangelio de hoy tiene expresiones semitas, no occidentales, entonces nos chocan. El lenguaje semita usa mucho las antinomias para destacar qué es lo principal. Como en el evangelio de hoy, no es que no amemos a nuestros padres y entre nosotros.

El único absoluto es Dios; entonces amando a nuestra familia, puede llegar un momento que para seguir el proyecto de Dios hay que postergar la familia. Si preferimos a nuestra familia postergando a Dios, idolatramos el amor familiar.

Aquel que no esté dispuesto a hacer opciones en su vida según una jerarquía de valores, vive a tontas y locas. ¿Quién es la persona madura?, aquella que sabe elegir, y al elegir está rechazando, está optando.

Jesús pide vivir con opciones; y la opción del discípulo es tomar la cruz. ¿Y qué significa esto, tomar el sufrimiento por el sufrimiento? No, sino encarar la vida con los valores que Él enseñó; quien encara la vida con el evangelio, es todo un estilo distinto

Domingo 14-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Deuteronomio (30,10-14 / Salmo  68,14.17.30-31.33-34.36ab.37 / Colosenses 1,15-20 / Lucas 10,25-37

Esta parábola llamada del buen samaritano es muy conocida. Estoy seguro que todos los cristianos que hoy la escuchan en las misas, dicen qué desalmados el sacerdote, el levita, que pasaron de largo, y se contentan con decir qué bueno el samaritano.

Pero la Palabra de Dios, como la escuchábamos en la primera lectura, está muy cercana, está en nuestro corazón, no solamente en nuestros oídos y labios, para encontrar el proyecto de Dios para cada uno y como pueblo.

Tenemos una responsabilidad en lo que está pasando en nuestra Patria. La mayoría de los que van a escuchar misa este domingo, luego tienen un plato de comida. Pero las comunidades de nuestro país ¿piensan que hay millones de hermanos nuestros que no tienen lo suficiente, lo indispensable para vivir en dignidad? Y no basta con ayudas generosas en algún momento dado, vaciando nuestros armarios, cuentas bancarias, pero no cubrimos las necesidades básicas.

Tenemos que ayudar en todas nuestras posibilidades, pero no basta; tenemos que ir a la causa por qué hemos llegado a esta situación. Esto no es hacer política partidaria, pero si es compromiso político, compromiso bautismal. Lean la biblia y verán que Dios clama para que el hombre sea feliz, próspero. No todo lo nuestro es nuestro; hay que compartir.

Esta es la deuda interna de las comunidades cristianas de la Argentina: no cumplen el evangelio en la dimensión social política educando ya a los jóvenes que serán los dirigentes del mañana. Falta creer que la Doctrina Social del Magisterio de la Iglesia, el evangelio en su dimensión social es inherente a la fe cristiana. Jesús lo ha dicho: denles ustedes de comer.

Lo que podemos hacer es por ahora sembrar, enseñar la Doctrina Social. Ya hay intentos. Busquen en las redes sociales, desde hace unos meses está transitando una formación “Semilla de mostaza” (www.facebook.com/semillamostazareflexiones/) para una cultura ciudadana política humana y humanizadora. Que tengamos gobiernos que no solamente prometan, sino que saben gobernar con justicia y verdad y amor al prójimo. 

Viernes 12-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 46,1-7.28-30 / Sal 36,3-4.18-19.27-28.39-40 / Mateo 10,16-23

Este fragmento del evangelio de hoy es como una parábola que advierte Jesus a sus discípulos de todas las épocas. El seguimiento a Jesús como comporta un modo nuevo de vivir la vida, está lleno de contradicciones para con el mundo; la actitud mundana es como un polo opuesto a la vida cristiana cuando se es fruto del seguimiento de Jesús.

Jesús no dejó una moral, dejó un estilo de vida; por eso el mismo se definió como el camino, la verdad y la Vida; y esa vida la vivió él primero. Y hay indicaciones, pero dejó perfeccionados los mandamientos, los restableció como indicaciones para vivir su seguimiento.

Al evangelio no lo tenemos que tomar como un texto de ética, como puede ser la ética de Aristóteles que tiene valores humanos, pero no sabemos cuál fue la vida privada de Aristóteles.

Jesús es el modelo acabado y absoluto de cada cristiano, e insiste en que lo sigamos. Por eso que advierte cuando quieren seguirlo sin haber sido llamados, les advierte que su vida es sumamente austera, es una entrega total al amor de Dios y al prójimo, es servicio.

Hay que conocer la historia de Jesús para vivir su evangelio. La lectura del evangelio no es simplemente escucharlo, sino que es el manual de la vida del cristiano

Jueves 11-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Gn 44, 18–21. 23b-29; 45, 1-5 / Salmo 104, 16-21 / Mt 10, 7-15

El evangelio es el manual de la vida cristiana. Hoy de modo particular en el envío a los doce apóstoles, hoy sus sucesores son los obispos y la participación de este envío a los presbíteros, diáconos, es decir a los pastores; y por participación a todos aquellos cristianos/as que tienen un ejercicio de autoridad en la Iglesia. Tienen que tomar el evangelio primordialmente para ejercer su misión.

Hay libros sobre pastoral, pero el evangelio no se negocia, es la matriz de toda actitud pastoral, de todo gesto, de todo rito, de toda enseñanza en el Magisterio de la Iglesia, por encima de teólogos y doctores que se vienen suscitando en la historia de la Iglesia.

El evangelio es el libro, fuente de multitud de obras teológicas. Si no fuera así, no serían libros escritos por discípulos de Jesús.  

Miércoles 10-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 41,55-57; 42,5-7.17-24ª / Salmo 32,2-3.10-11.18-19 / Mateo 10,1-7

Nuevamente nos encontramos en esa escena de Jesús eligiendo y enviando. Jesús elige, llama, designa el proyecto de vida de cada ser humano, y en este caso el proyecto de misión. Es el Señor de la historia humana y lo realiza con mucha sencillez, con prolijidad extraordinaria, de tal suerte que con el envío a los apóstoles y a los primeros 72 enviados a la misión, Jesús deja como la matriz de toda misión cristiana.

El primer punto que establece a tener en cuenta en la misión es el de tomar conciencia de que Jesús elige, se va a la misión enviados por él, y no porque nos gusta, o dejar de ir porque nos disgusta. Esa conciencia la deben tener muy clara los grupos misioneros. Ir con fe en Él y fe a Él.

El tema de misión indiscutido, es que de una u otra manera, la misión no está cumplida sino se anuncia quién es Jesús; y por otra parte sus enseñanzas, qué pide en sus envíos.

El tema de misión es hacer conocer el evangelio. La misión no consiste ante todo en llevar ayuda material; entonces el grupo misionero se convierte en un grupo de ayuda. Y en lugar de esperar el anuncio de Jesús, se aprecia los objetos materiales que se llevan. Si para anunciar a Jesucristo hay que llevar ropa de abrigo o comida, hay que hacerlo, pero no como objeto de la misión, sino como un medio para crear un ambiente favorable a anunciar quién es Jesús.

Lunes 08-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 28,10-22ª / Sal 90,1-2.3-4.14-15ab / Mateo 9,18-26

Estos dos milagros proféticos de Jesús nos anuncian el poder de Jesús, el poder de Dios en él, porque es Hombre-Dios. Nos enseñan y nos motivan a crecer en la fe en Él. Con solo tocarlo decía la mujer enferma, me sanaré. Y el padre de la hija muerta, le pidió a Jesús que fuera y la tocara. Tenían fe en Él, no lo habían escuchado.

Nosotros tenemos a Jesús en cada eucaristía. El poder de Dios, el Nombre de Jesús en su mismísima presencia, está muy cercano a nosotros. De hecho en Lourdes, con la bendición de la Hostia consagrada en la custodia, se realizan milagros de sanación, porque están allí con fe en Jesús.

Por eso nos queda: creemos Señor, pero aumenta nuestra fe; y nos confirma que el solo Nombre de Jesús pronunciado con fe, tiene el mismo poder de Dios, y tenemos toda la fuerza de los Alto, el Espíritu Santo.

Tenemos que vivir confiados, no en nosotros, sino en Él para ir realizando en nosotros y por nosotros, el proyecto de Dios Padre. Clamemos por la Iglesia entera, por cada uno de nosotros, crecimiento de fe en el Nombre de Jesús, en su mismísima persona, salvador nuestro.

Domingo 07-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Isaías 66,10-14c / Salmo 65 / Gálatas 6,14-18 / Lucas 10,1-12.17-20

La Palabra que escuchamos tiene un hilo conductor: la misión. En el ambiente cristiano, es una palabra muy oída hoy, muy repetida en escritos, enseñanzas del magisterio de la Iglesia, en vista a reflotar la misión. La Iglesia, todos nosotros, podemos decir que estamos bautizados porque la Iglesia nace para la misión; entonces nosotros en el bautismo nacemos para la misión. Y esto se ha perdido. 

Es muy actual el pedido de Jesús que roguemos porque la cosecha es abundante, y roguemos para que vengan operarios, que es lo que falta. Pero este reclamo de Jesús, se ha reducido al tema de las vocaciones, incluso al tema de vocaciones sacerdotales.

Los enviados por Jesús a la misión son los que él llamó testigos, porque él formó, agrupó a discípulos para enviarlos como testigos de lo que él había enseñado. Entonces a los grupos misioneros, a los cristianos,  les aconsejo que se examinen si están escuchando a Jesús en el trato de envío, si tienen conciencia de que por estar bautizados, están enviados a ser testigos de Jesús. La misión no está reducida a grupos de voluntarios en la Iglesia; todos estamos llamados en grupos o en forma personal, a anunciar lo que Jesús ha dicho. Lo mínimo e indispensable es tomar el evangelio para ir encontrándose con Jesús que es el que envía, e ir conociendo el evangelio cuyo objetivo es renacer a una fe real con Jesucristo, el Señor de la Iglesia y de la vida, porque es la personificación del reinado de Dios.

La síntesis de lo que hay que hacer en la misión es despertar la fe y dejar la inquietud por conocer el evangelio en la lectura orante de la Palabra de Dios.  

Sábado 06-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 27,1-5.15-29 / Salmo 134 / Mateo 9,14-17

Los discípulos de Juan el Bautista creían que Jesús era un maestro más de la ley; creían a Jesús, como creyeron a Juan el Bautista. Pero lo que Jesús pide, por lo que él es, es creer en Él; no solamente sus enseñanzas, su presencia, su realidad. Él es la Palabra de Dios hecha carne humana, un ser humano. El ser humano no oscurece la realidad de que es la Palabra de Dios, a tal punto que toda enseñanza tiene una presencia de Jesucristo.

Esto puede acontecernos a nosotros. Escuchando el evangelio por ejemplo, o escuchando alguna frase de la biblia, buscamos enseñanza, pero no encuentro con Jesús, con su persona. San Jerónimo llegó a decir que quien no conoce las Sagradas Escrituras, no conoce a Jesucristo.

Tenemos que creer no solamente a él, sino creer en él como tal. Por ejemplo: yo le creo a Santo Tomás, su ciencia, pero no creo en él como el absoluto; él es un hombre más, pero no Palabra de Dios.

Viernes 05-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 23,1-4.19; 24,1-8.62-67 / Salmo 105 /  Mateo 9,9-13

La primera lectura presenta el fin del patriarca Abraham, y aparece la figura de su hijo Isaac. Abraham es el paradigma de la persona de fe, de la persona de fidelidad; mostró en toda circunstancia, sobre todo en las pruebas tan grandes que sobrellevó, una gran fe en Dios, siendo fiel hasta su muerte, a las normas, indicaciones, mociones de Dios; se dejó modelar por Dios. Solamente siendo fieles al llamado, es como vamos mostrando que creemos en Dios, en su Palabra, en su amor.

El evangelio me trae el recuerdo de un canto que se cantó mucho en nuestra Patria, y dentro y fuera de la Iglesia: el camino es el amor. El camino de ida y vuelta hacia a Dios, y de Dios hacia nosotros, es el amor.

Como Dios es amor misericordioso, el evangelio de hoy presenta la actitud de Jesús de llamar a Mateo a seguirlo siendo un pecador público.

A la ley hay que cumplirla, pero como expresión del amor de Dios, y de nosotros de fidelidad a Dios. Porque los mandamientos en el pensamiento de Dios son normas, orientaciones para que vivamos la vida humana en su plenitud, que no hagamos actos contra nosotros mismos. Porque quien infringe un mandamiento, no hace un mal a Dios, se hace un mal a sí mismo, y como creatura de Dios que somos, ofendemos al Creador.

El camino que tenemos que tomar es el camino del amor misericordioso, para cumplir también la advertencia de Jesús, que si queremos ser perdonados, tenemos que perdonar nosotros a quienes nos han ofendido. 

Jueves 04-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 22,1-19 / Salmo 114 / Mateo 9,1-8

No puedo pasar por alto la primera lectura. Hay que ubicarla en la época histórica que vivía Abraham, y en la mentalidad de entonces, con todo un pueblo muy religioso, con una religión en que los padres inmolaban a sus hijos al dios Moloc. En toda la escena, Dios por la actitud de negarle lo que le había pedido a Abraham, destierra totalmente esa costumbre de inmolar a sus primogénitos. Recomiendo las notas de la biblia Latinoamericana sobre este hecho.

Una síntesis del evangelio de hoy, es que la comunión con Jesús, y por Él con Dios, Dios real, Dios amor, no se hace si no hay amor en el corazón. Pero la muestra de que hay amor en el corazón, es el amor fraterno, el amor al más necesitado. El amor a Dios no se vive sino a través del amor al prójimo.

La comunión sacramental con Jesús no llega a ser comunión, queda como anulada, si se pretende comulgar con Jesús sin amor projimal, amor fraterno, sin amor hecho servicio a los demás. La fe cristiana es fe en Jesús; y esa fe en Jesús se asegura y se vive en la medida que haya amor projimal.

Por eso que Jesús al ver el gesto de servicio que prestaban los que llevaban al paralitico, encontró fe, la percibió, porque tuvieron amor projimal. Hay una afirmación: donde hay amor, allí está Dios. 

Miércoles 03-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Efesios 2,19-22 / Salmo 116 / Juan 20,24-29

Estamos celebrando la festividad de Santo Tomás apóstol, que no creía en la resurrección de Jesús, porque no estaba en el momento que Jesús se había aparecido; él requería apariciones, verlo con los ojos corporales. Y Jesús le concedió que lo viera sí, y por eso creyó.

Jesús no es que aparezca, sino que se manifiesta, se hace ver; requiere entonces una intervención del mismo Dios para que lo percibieran con los ojos de la carne, pero fortalecidos e iluminados también por la fe.

La resurrección de Jesús no es como la de Lázaro; Jesús no lo resucitó, sino que le devolvió la vida que tenía, era redivivo. El acontecer de Jesús es resurrección propiamente dicha, porque entró en la vida eterna de Dios.

Para tomar contacto con Jesús se requiere la gracia de la fe; aun los que lo veían con los ojos corporales, necesitaban la fortaleza de la fe. Recuperaron fe en el anuncio de la muerte y resurrección de Jesús.

El apóstol san Juan no vio a Jesús, pero vio y creyó; vio con los ojos de la fe, al no ver el cuerpo, se encendió en él la luz de la fe y creyó.

Lo que tenemos que pedir, no es apariciones, sino la gracia de la fe cristiana, y pronunciar la oración del ciego Bartimeo: “creo Señor, pero aumenta nuestra fe”.

Martes 02-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 19,15-29 / Sal 25,2-3.9-10.11-12 / Mateo 8,23-27

Les recomiendo leer las notas de las lecturas de hoy en la biblia Latinoamericana.

Jesús tomo la iniciativa de subirse a la barca. Ya en el mar, sobrevino una tormenta y peligraban, pero con Jesús se libraron del peligro. Jesús fue la seguridad, el refugio, el auxilio de ellos. Y esta es la misión de siempre para con nosotros.

La barca figuraba lo que hoy es la Iglesia; el mar es la historia humana, el mundo que está lleno de imprevistos, de peligros. Pero está Jesús, y lo encontramos en nuestra historia personal, y de modo especial, en la Iglesia. La Iglesia no es el templo, es la comunidad; y Jesús prometió que cuando dos o tres estén reunidos en su nombre, él estará presente. Decimos que Jesús está en el cielo, y el cielo es Jesús; donde está Jesús está el cielo, no es un lugar, es un estado de comunión íntima con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Él está con nosotros y nos ha dicho que permanezcamos en él como Él permanece en nosotros, y así daremos muchos frutos. Él es el que salva, santifica, nos da capacidad de ser hijos de Dios.

Lunes 01-07-2019

Textos bíblicos para leer orando: Génesis 18,16-33 / Sal 102 / Mateo 8,18-22

Con esta lectura del evangelio parecería que la liturgia es reiterativa, porque ayer tuvimos parte de este texto; el tema de la vocación, del llamado y de las condiciones que Jesús pone para la respuesta.

Una primera aproximación es la importancia al tema del llamado y la respuesta que le daban las primeras comunidades, los primeros oyentes.

Jesús llama para formar discípulos, no simplemente alumnos. El discípulo aprende también no solamente lo que dice el Maestro, el formador, aprende y está atento a las actitudes de vida, el modo como se comporta o vive, su estilo de vida personal. El estilo personal de Jesús es ya una revelación del Padre celestial.

El Padre Dios ha enviado a su Hijo para que no solamente escuchemos sus enseñanzas, sino que imitemos su estilo de vida, que estemos atentos a su espiritualidad para saber cómo encara la vida, las situaciones de vida. Por eso no se trata de copiar a Jesús en los hechos; seguir a Jesús significa también imitar, apropiarnos de sus actitudes.

La vida no es rectilínea, por eso se habla de las vicisitudes de la vida; es sorpresiva, y a veces no se sabe con certeza qué opción tomar, son las encrucijadas de la vida. Y Jesús enseña que hay que estar dispuestos a todas las vicisitudes para encararlas siempre con el proyecto de Dios Padre.

El eje de la vida de Jesús no era tener lo más cómodo, lo más tranquilo, sino que lo que acontecía lo encaraba con el eje de hacer la voluntad de su Padre.

Aprendamos a asumir criterios y actitudes de Jesús para ir convirtiéndonos, no en oyentes, sino en discípulos; no en gente religiosa muy atenta a los actos de culto, sino atentos a cumplir la voluntad de Dios Padre.   

Domingo 30-06-2019

Textos bíblicos para leer orando: 1 Reyes 19,16b.19-21 / Sal 15,1-2a.5.7-8.9-10.11 / Gálatas 5,1.13-18 / Lucas 9,51-62

El hilo conductor de todas las lecturas que hemos escuchado, es el tema vocacional; fundamentalmente es el llamado. Nosotros no somos quienes hemos elegido seguir a Jesús, según el proyecto del Padre Dios. Es Dios Padre por Jesús con la fuerza de lo Alto, el Espíritu Santo, que hemos sido llamados.

El llamado espera una respuesta, y la respuesta no es dubitativa, no es intermitente, en momentos de entusiasmo, sino que es una opción profunda y perseverante no obstante las dificultades que van surgiendo en el trayecto de la vida de cada uno, e incluso hasta pérdida de entusiasmo, de gusto. Siempre está la tentación de mirar atrás, lo que se ha dejado. Hay que quemar todo lo pasado, todas las demás opciones que pudimos tener, hacerlas cenizas.

El evangelio marca líneas en qué consiste la vocación, que es un llamado, y una respuesta sin medias tintas. Jesús es en todo sí-sí, no-no; así el sí que hemos dado es perseverante. Perseverancia y fidelidad son una misma realidad con dos caras. Si no hay perseverancia, hay infidelidad. Jesús en este sentido es muy claro y terminante.

Estas líneas que da Jesús las debemos tener presente en el momento actual, porque en el medio ambiente se da la cultura del consumo que lleva a la cultura del descarte, y a la cultura de la motivación del entusiasmo; y el entusiasmo es muy versátil, como una hoja llevada por el viento. No hay esa actitud que tomó Jesús no obstante las dificultades que tenía, la de seguir en forma decisiva, sin titubeos.

Este pasaje es muy importante en la formación de los consagrados hoy a seguir a Jesús más de cerca, con mayor intimidad y sacrificio, con mayor cruz; pero también nos espera con mayor gloria y felicidad.

Sábado 29-06-2019

Textos bíblicos para leer orando: Hechos de los apóstoles 12,1-11 / Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9 / 2 Timoteo 4,6-8.17-18 / Mateo 16,13-19

En esta festividad de Pedro y Pablo, se ha llamado también el día del Pont&